Andrea Ribelles, de ‘Padres e hijos’, se retiró de la televisión tras sufrir acoso

En entrevista con la Revista Vea, la actriz Andrea Ribelles se confesó sobre el acoso del cual fue víctima.

Por Daniel Guerrero Aldana

11 de febrero de 2024

Andrea Ribelles es una actriz colombiana que debutó en la televisión con tan solo 11 años. Lo hizo, como muchos de sus colegas, en la serie Padres e hijos, en la que interpretó el papel de Antonia.

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Esa primera experiencia, así como su talento, la llevaron a participar en más de 20 producciones, entre estas El clon, Manual para ninjas, Niñas mal, Chica vampiro y Niños Ricos, pobres padres. Sin embargo, desde hace varios años se alejó de la ‘pantalla chica’ por una situación que jamás imaginó vivir.

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¿Qué le pasó a Andrea Ribelles?

Las conductas de acoso sexual en el trabajo tienen como principales víctimas a las mujeres, según la más reciente encuesta del Ministerio de Trabajo. Una de ellas fue Andrea Ribelles.

Así lo reveló la actriz durante una entrevista con la Revista Vea, en la cual contó los detalles de este hecho que la obligó a alejarse de la televisión y a buscar nuevos caminos.

La confesión de la bogotana a este medio se dio cuando le preguntamos por las dificultades de su profesión: “Si yo no era amiga de cierta persona entonces no estaba en el ghetto que funcionaba, o si no tenía relaciones con ciertas personas con poder entonces tampoco se me iba a dar un personaje. Eso fue un corte en mi carrera porque, luego de sufrir acoso en una novela, tomé la decisión de no trabajar más como actriz“.

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“Como no accedí me sacaron de la producción, pero, por temor, yo nunca puse las cosas claras ni dije nada de lo que pasó. Se volvió a regrabar toda la parte de la novela que ya se había hecho conmigo y eso fue muy duro. Entré en una crisis y en una depresión muy fuerte porque yo toda mi vida fui actriz y no veía otra carrera diferente (...) Aunque estaba muy joven todavía, fue complicado para mí en ese momento empezar de ceros, entonces lo vi como una maldición y como un castigo“, agregó Andrea Ribelles.

A pesar de lo que muchos podrían pensar, la actriz no guarda rencor en su corazón hacia este hombre. Además, advirtió que aquella amarga experiencia dejó un gran aprendizaje en su vida y ahora, casi seis años después de la última producción en la que se le vio al aire, tiene todo listo para regresar a la televisión.

Tuve muchos confrontamientos internos y muchos confrontamientos con Dios, hasta que entendí que eso estaba pasando porque era lo mejor que me podía pasar. Entendí que debía descubrir otra parte de mí y que no podía continuar en el medio con la inmadurez que tenía, pues haber empezado tan niña creó en mi arrogancia, soberbia, ego y otra cantidad de capas que usaba para defenderme de ese ambiente, y eso no me estaba haciendo mejor persona. Necesitaba vivir esa quiebra y ese colapso para comprender la vida desde otro lugar y entender que yo no era el centro del mundo“, explicó en su charla con la Revista Vea.

Andrea Ribelles sanó su corazón y está dispuesta a aceptar un papel con el que pueda dejar varias enseñanzas.

Andrea Ribelles sanó su corazón y está dispuesta a aceptar un papel con el que pueda dejar varias enseñanzas.

Fotografía por: Revista Vea

La otra faceta de Andrea Ribelles

Tras alejarse de las cámaras y enfocarse en la búsqueda de nuevos caminos, la mujer de 34 años se dio cuenta que, además de la actuación, estaba destinada a ser maestra de reiki.

En ese momento comprendí que tenía dones espirituales y empecé a servir a los demás, lo que no hacía con mi carrera de actriz como la estaba ejerciendo, porque me estaba haciendo un nombre y era conocida, pero no estaba dejando nada a las personas”, comentó.

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Para quienes estén dispuestas y tengan el entendimiento, lo único que yo hago es ser el instrumento con el que Dios los sana y les da las herramientas para salir adelante, así como para tener una perspectiva diferente de sus problemas y su vida. Ese es mi trabajo (...) El reiki abarca todo: es la imposición de manos (como se le conoce en el cristianismo y otras religiones) y a través de esa imposición se estabilizan los puntos energéticos del cuerpo, que son los siete chacras o las siete iglesias, como les llama Jesús en la Biblia. Por medio de esta terapia la persona recibe una energía que armoniza sus puntos energéticos en cuanto a enfermedades y demás. Además, comprende por qué suceden ciertas cosas en su vida y aprende a transformar estas situaciones”, concluyó Andrea Ribelles en conversación con la Revista Vea.

Por Daniel Guerrero Aldana

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